La casa estaba vacía, aunque sólo un poco. Había polvo, mucho polvo. También había algunos muebles, cubiertos con lonas o sábanas, y una masticable pesadez en el ambiente. En el suelo, marcadas en el polvo como si fuesen de ratón, habían bastantes pisadas de esgaraamargos, y el fantasma del desván no se atrevía hoy a bajar. Los muy astutos le habían convencido de que se alimentaban de éter, o ectoplasma, que viene a ser lo mismo... En realidad, los esgaraamargos se alimentaban de palabras, pero no se las comían sino que las asimilaban y las regurgitaban como nuevas. Era chocante como podían devorar una novelucha de detectives y devolver una obra maestra de la intriga. Sólo se salía perdiendo en la calidad del papel, o en que en vez de estar encuadernada, la obra pasaba a ser un conjunto de hojas. Era a veces un problema de orden y organización, de no ser por los esgaraamargos XY, que tenían un gran talento por organizar y permutar hojas sueltas. Las esgaraamargas XX se dedicaban más a la cria de nuevas generaciones... pero eran las encargadas de perpetuar en la especie el amor por las palabras.
La guerra era encarnizadamente generosa, por la noche, los esgaraamargos retrocedían y el fantasma bajaba y usaba la vieja máquina de escribir para teclear unas líneas gastadas y poco inspiradas. Corrían entonces, esas hojas de papel, el riesgo de ser quemadas, pero afortunadamente, el viejo escritor fracasado, no leía y desechaba su obra hasta el día siguiente, cuando los esgaraamargos ya habían deglutido sus peores renglones, y dejaban lo pasable para que el fantasma creyera que lo enviaba a alguna revista pulp.
Los esgaraamargos no son peligrosos más que para tu ego de escritor. Si consigues su amistad pueden corregir tu obra... Por muy bien que escribas siempre recolocarán mejor una coma, o sustituirán alguna palabra por un sinónimo más apropiado. Son excelentes socios de gente que gusta de escribir deprisa y sin cuidado, y yo no les acabo de gustar del todo porque autocorrijo demasiado mis relatos .^_^ Pero me han sugerido que es posible que me logre comunicar con su patriarca, el único genéticamente YY. Ello tiene en su memoria todo lo potencialmente escrito o por escribir, y podré recuperar todos los relatos iniciados y abandonados durante mis primeros años.
La guerra era encarnizadamente generosa, por la noche, los esgaraamargos retrocedían y el fantasma bajaba y usaba la vieja máquina de escribir para teclear unas líneas gastadas y poco inspiradas. Corrían entonces, esas hojas de papel, el riesgo de ser quemadas, pero afortunadamente, el viejo escritor fracasado, no leía y desechaba su obra hasta el día siguiente, cuando los esgaraamargos ya habían deglutido sus peores renglones, y dejaban lo pasable para que el fantasma creyera que lo enviaba a alguna revista pulp.
Los esgaraamargos no son peligrosos más que para tu ego de escritor. Si consigues su amistad pueden corregir tu obra... Por muy bien que escribas siempre recolocarán mejor una coma, o sustituirán alguna palabra por un sinónimo más apropiado. Son excelentes socios de gente que gusta de escribir deprisa y sin cuidado, y yo no les acabo de gustar del todo porque autocorrijo demasiado mis relatos .^_^ Pero me han sugerido que es posible que me logre comunicar con su patriarca, el único genéticamente YY. Ello tiene en su memoria todo lo potencialmente escrito o por escribir, y podré recuperar todos los relatos iniciados y abandonados durante mis primeros años.
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