—¡Mamá! El desayuno, por favor ... Gracias. ¡Vete! Mike, al habla el menda, ya sabes, ¡el que todo lo podrá! NO me estoy flipando. Ya verás... Eso hay que impedirlo. Si ese protocolo no es mío no será de nadie. Mike, me debes tres dólares... SÍ, tres. Seguro. Compruébalo en tus notas. Corto por ahora. Jos. Soy YO. Me debes tres dólares. Vale. SÓLO una semana. Ok. Hola Rose, te hablo para que me recuerdes que tengo que desviar seis dólares más a la fundación. Que no se te olvide recordarme también que soy el mejor. Gracias (a mí).