Ir al contenido principal

Amargura

 

    Decían que todo, absolutamente TODO, puede ser corrompido. Es obvio que eso no es cierto, pero sí que es verdad que cuando algo está todavía en sus primeras etapas de desarrollo, es vulnerable a las malas artes. Sobretodo a cierto tipo de artimañas pervertidas. Pero es el deber de los meta-literatos revertir esas condiciones impías, así que aquí me hallo ante esta página que deja de estar en blanco... No siento la conexión que llegué a sentir con la fuente de las historias pero, por lo que parece, esa conexión vuelve a existir aunque no la sienta (también me cuesta sentir otras cosas que sé que sí poseo, como por ejemplo ciertas emociones primordiales, pero eso es harina de otro costal).

    El caso es que esta historia desea ser escrita, aunque sintamos reparo ante ello. Se lo debemos a ciertas criaturitas que fueron invocadas, por primera vez que yo sepa, en un entorno muy hostil.

    Mi intuición me dice que usaron el relamido truco de usar magia negra y magia impía para defijar, invertir, y volver a fijar, algunos detalles clave de la meta-realidad que quizá pudo generar aquella historieta. En teoría ya no se puede, y si se puede no se debe (o aténganse a las consecuencias) así que hay que usar la magia de las palabras (me parece casi obvio que el lenguaje es mágico).

    Creo que en vez de urdir un simpático final feliz es mejor analizar la causa. Yo no soy sociólogo, tan sólo un humilde filósofo aficionado pero… ¿Qué cabe pensar sobre unas criaturitas casi asexuadas si se ven expuestas al matriarcado? No afirmo que un matriarcado sea significativamente peor que un patriarcado, pero parece claro que si el cambio se hizo, fue hecho con mala fe.

    Tal vez provocaron que las madres se fueran a trabajar prematuramente, cuando la naturaleza las ha hecho más preparadas que a ellos para criar a la progelie. Tal vez hubo competición entre géneros, y el masculino fuese relegado a trabajos más toscos. Ahora poco debería importar. Yo quiero creer que aquel patriarcado, al menos aquel, no era en sí machista. Pero en realidad lo ignoro, ya que no tuve ocasión de contactar con aquella meta...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Contra el Código: Gustavo Bueno y la Mitología Digital de Matrix

  Vivimos en la era del código. Nos dicen que todo puede ser reducido a algoritmos, a líneas de programación que determinan lo que vemos, lo que somos y lo que seremos. En medio de esta vorágine, Matrix (1999) se alzó como una especie de evangelio cibernético: una alegoría tecnognóstica donde el mundo que habitamos es una simulación, y solo los "despiertos" pueden ver la verdad que se esconde bajo los píxeles. Pero, ¿qué tipo de "verdad" es esa? El filósofo Gustavo Bueno, en su Crítica de la razón literaria (1996), no analiza Matrix , pero nos da herramientas para desmontar su andamiaje. Bueno distingue entre el discurso literario que se presenta como juego simbólico, el que busca juicio de verdad, y el que se enreda en estructuras mitológicas disfrazadas de profundidad. Es aquí donde Matrix —y tantas obras análogas— quedan al descubierto: como nuevas mitologías adaptadas al siglo XXI. La vieja historia del mundo falso En Matrix , el mundo visible es una ilusión...

✴️ No mirar aún las estrellas

  (Una invitación al cuidado antes del salto) Hace mucho tiempo, en una galaxia no muy cercana , quizá nos preparamos para algo que aún no comprendíamos del todo. Hoy, desde la orilla de la historia, seguimos mirando hacia arriba. Pero tal vez no deberíamos hacerlo con tanta insistencia. No todavía. 🌍 Primero, resolver la tierra Mirar las estrellas es una de las actividades más antiguas y humanas que existen. Desde el primer fuego, el ser humano levantó la mirada en busca de sentido. Nos preguntamos de dónde venimos, hacia dónde vamos, qué hay más allá del límite. Y, con el tiempo, desarrollamos la tecnología para alcanzarlas. O al menos, para tocarlas con la mirada científica. Pero hay una pregunta que rara vez nos hacemos con la misma intensidad: ¿Quiénes seremos cuando lleguemos allá? 🌒 Las estrellas como espejo El espacio exterior no es una promesa. Es una prueba. Colonizar otros planetas no es una gesta épica si lo hacemos con el mismo impulso con el que col...

Thank You for your Colaboration

  1. Distopía tecnológica como crítica social La saga RoboCop (especialmente la original de 1987, dirigida por Paul Verhoeven) no solo plantea un conflicto entre hombre y máquina: lo hace desde una óptica satírica, hiperviolenta y profundamente crítica con la dirección que toma el capitalismo tardío y la tecnocracia. La policía privatizada, las megacorporaciones (OCP) y la deshumanización progresiva del sujeto son síntomas de una distopía no por venir, sino ya presente en los márgenes del sistema. “Servir al público, proteger la ley... y proteger la propiedad privada.” 2. El hombre-máquina: cyborg como metáfora de identidad fragmentada Murphy, convertido en RoboCop, simboliza la tensión entre el sujeto humano con memoria, familia y deseo de justicia, frente a su reducción a producto funcional . Aquí se refleja el conflicto de muchas sociedades modernas: el individuo que es despojado de agencia y reinsertado en el sistema como herramienta. La máquina no es neutral: está pr...