—¿Has llegado ya?
—Deberías haberlo notado…
—Voy to puesto.
—Ok. Ya te puedes dormir si quieres.
—No creo que pueda.
—Yo tampoco.
—Hablemos.
—Ok.
—¿Qué te traes con ese chaval?
—Es mi amigo…
—¿Demasiado amigo?
—No fumes en la cama.
—¿Porqué? No vamos a poder dormir…
—Por si acaso.
—¿Os lo habéis montado?
—Sólo nos hemos besado…
—Sabes que eso me cabrea mucho.
—Demasiado. Pero sólo cuando vas tomado.
—Ya…
—Sabes que te quiero. Demasiado. Pero todos tenemos algo que cambiar…
—¿Y él? ¿Qué tiene que cambiar él?
—Pues ser más como Peter Parker. Y menos como Peter Parker.
—Ya estamos con los cómics.
—Se aprende mucho.
—Aprendiste más en la facultad.
—Ni modo. Aprendo más con los cómics.
—Bueno. Ambos son muy caros.
—Pues habrá que rentabilizar la inversión…
—Con que yo trabaje es suficiente por ahora.
—No estoy de acuerdo.
—Pues escribe.
—Pero siempre me rechazan…
—¿Y entonces? No te pillo…
—Autoedición.
—No suena mal, pero... ¿Quien nos iba a comprar?
—Mi amigo nos puede ayudar.
—Ni de coña.
—Tiene una tienda…
—YA, LO, SÉ.
—¡No te enojes!
—PFFF…
—Resopla todo lo que quieras, pero no te enojes.
—Lo que estaba haciendo es cabrearme. Y ya sabes que no te gusta verme cabreado.
—Y eso lo usas como arma para manipularme.
—Ya no tanto.
—Eso es cierto.
—Sabes que me esfuerzo, cada día…
—Sí. Por eso te quiero tanto.
Comentarios
Publicar un comentario