—¿Es el enemigo? He he he…
—No señoría. Recuerde no mencionar lo que no se debería mencionar.
—¡Es broma, hombre!
—No faltaría más.
—Resulta que me han dicho que tienes un montante que quedaría muy bien en alguna de mis cuentas…
—Bueno sí. A cambio de, ya sabe, una mediación.
—¿De qué se trata esta vez?
—Me temo que ésta es la primera vez.
—Eso será para ti, mozo.
—Me han hablado de un jugador de póker muy influyente…
—Uy, sí. Pero que sepas que no sale barato. ¿Qué es lo que quieres que pase?
—Quiero la piel del Oso Blanco, a cualquier precio.
Oo
…
—¿Señoría?
—Nada, nada. Que por un momento he pensado en otro animal...
Comentarios
Publicar un comentario