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Coda Extendida: Los Otros Botifleros

 

No todos los botifleros son iguales. Más allá de la botiflera típica, existen otros perfiles menos comentados pero igualmente relevantes para entender el tejido humano de nuestra tierra.



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1. El Botiflero Frustrado


El botiflero frustrado no es más que un alma que intentó entrar en la fiesta, en la causa o en la comunidad, pero fue rechazado, ignorado o herido.


Reacción: se retira con amargura, pero guarda rencor.


Lenguaje habitual: “A mí ya no me la hacen…”, “son todos iguales”, “si supieran lo que sé yo…”


Actitud: no conspira activamente, pero socava con palabras, difunde sospechas, se vuelve crítico constante sin aportar soluciones.


Peligro: envenena el ambiente sin saberlo. Puede tener razón en cosas puntuales, pero su energía está marcada por el agravio.



> El botiflero frustrado no quiere destruir: quiere demostrar que tenía razón. El problema es que, para lograrlo, necesita que los demás fracasen.





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2. El Botiflero Original ("Si esto se arregla")


Este tipo es un clásico: nació botiflero, se educó como botiflero, pero... quiere ver si hay una salida limpia.


Frase típica: “Si esto se arregla, yo también me apunto.”


Condición: no moverá un dedo hasta que el trabajo duro esté hecho.


Justificación: “No es el momento”, “yo no me fío”, “esto es una guerra entre locos”.


Actitud: cínica, distante, pero siempre con una posición de espera oportunista.



> El botiflero original quiere formar parte del éxito final sin haber pisado el barro. Su consigna secreta es: "Cuando acaben, ya salgo yo en la foto".





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Consideración Final


Tanto el frustrado como el original son botifleros pasivos, pero con efectos reales:


Alimentan la desconfianza.


Minan la moral colectiva.


Contribuyen a que la causa parezca más dividida de lo que está.



Hay que saber reconocerlos, no para odiarlos, sino para proteger el proceso. Y, con suerte, tal vez rescatar al frustrado con justicia y al original con ejemplo.


> Porque al final, incluso entre sombras, ha

y quien podría cambiar... si supiera cómo volver a creer.




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